Una empresa de gestión de propiedades de dieciocho años de antigüedad duplica sus ingresos gracias a Airbnb

Escrito por Airbnb

Resumen de datos

  • Propiedades gestionadas: 130
  • Primer anuncio en Airbnb: a finales de 2016
  • Resultado clave: los ingresos se han duplicado en tan solo dos años
  • Otros resultados: Airbnb ha simplificado el proceso de validación de los huéspedes

 

Phillip Island Holiday Homes nació en 2001 cuando Bernadette Rudd, ama de casa de Melbourne (Australia), decidió que podía gestionar los alquileres de la casa de vacaciones familiar mejor que el agente inmobiliario que había contratado para ello. Una vecina, impresionada por la dedicación de Bernadette, le preguntó si podía gestionar también las reservas de su alojamiento.

 

Actualmente, la empresa gestiona 130 propiedades en esta isla rústica y espectacular, venerada por sus playas inmaculadas, sus pequeños pingüinos azules y su enorme colonia de lobos marinos. El marido de Bernadette, Les, y sus hijos Caleb y Joel, ya adultos, también forman parte de la empresa.

 

Los Rudd están experimentando ahora algo casi inaudito para una empresa familiar de 18 años de antigüedad: «Nuestra cifra de negocios se ha duplicado efectivamente en unos dos años», afirma Joel. Atribuye la mayor parte del crecimiento de los ingresos a dos factores: «El aumento del número de propiedades gestionadas y Airbnb».

 

Ambos están relacionados. Hasta hace poco, Phillip Island, situada a tan solo un par de horas en coche de Melbourne, era principalmente un destino para excursionistas y viajeros de fin de semana que querían observar la vida silvestre o ver las carreras de motociclismo del Gran Premio de Australia en el circuito de 4,35 km de la isla. Los alquileres se obtenían principalmente mediante anuncios clasificados en periódicos y revistas locales.

«Un porcentaje cada vez mayor de las personas que reservan alojamientos son del extranjero o de otro estado australiano y lo hacen principalmente a través de Airbnb»

Joel, Phillip Island Holiday Homes

El alcance infinito de Airbnb ha hecho que esto cambie radicalmente. «Un porcentaje cada vez mayor de las personas que reservan alojamientos son del extranjero o de otro estado australiano y lo hacen principalmente a través de Airbnb», explica Joel

 

El sistema de evaluación bidireccional y el proceso de verificación de los huéspedes de Airbnb ahorran tiempo, lo que permite a los Rudd centrarse en ofrecer hospitalidad de primer nivel.

 

«Muchas otras plataformas disponen de un sistema de evaluación unidireccional, en el que los huéspedes pueden comentar sobre su experiencia, pero en el que el anfitrión no puede evaluarlos a ellos», añade Joel. «Confiamos ampliamente en que los huéspedes que reserven a través de Airbnb se comportarán debidamente, para que podamos decir: “Han sido huéspedes estupendos, esperamos que vuelvan pronto”. Y si su comportamiento no es el esperado —lo cual es muy inusual— también podemos compartir información al respecto».

Phillip Island rebosa vida silvestre autóctona, de modo que los Rudd se han acostumbrado a responder preguntas de huéspedes desconcertados ante la aparición de un espinoso equidna o un ualabí en el jardín. Y cuentan con un cazador de serpientes de guardia para retirar de sus propiedades posibles cabeza de cobre, la única serpiente venenosa de la isla.

 

Pero en gran parte, gracias a Airbnb, pueden atender estas y prácticamente todas las demás solicitudes de los huéspedes desde la comodidad de su oficina, en Melbourne. Así pueden centrarse en la expansión empresarial y ayudar a que más personas compartan su alojamiento.

 

Por esta razón, las aspiraciones de los Rudd han crecido enormemente desde que empezaron a publicar anuncios en Airbnb hace tres años y esperan multiplicar el número de propiedades que gestionan por 10 a lo largo de la próxima década. «No hay razón que nos impida expandirnos más allá de Phillip Island», explica Caleb. «Nuestra pronunciada curva de crecimiento ha sido posible gracias a Airbnb».